07 Feb FRAUDE EN INSTAGRAM: LOS INFLUENCERS SON “TRILEROS”

Basta ya.

En las últimas semanas, tengo la sensación de vivir rodeado de influencers. No solo porque estos hayan invadido mi Instagram y YouTube demostrándose que hay una vida de glamour lejos de mi alcance, sino también porque los medios de comunicación dedican páginas en prensa y minutos de televisión a ello. Esto es así, los influencers venden en todos los niveles. La razón que me lleva a expresar mi opinión a través de este post es la indignación que siento por cómo se aborda el tema del influencer marketing por parte de algunos medios, culpando a los influencers e todo e, incluso, llegando a acusarles de “estafadores”. El fraude en Instagram. Como si fueran los trileros de la web 2.0: “La vida de un influencer español: Dulceida, 3.500 euros por subir dos fotos a Instagram” o “Trendy Taste, la influencer que cobra 1.000 euros por publicación”.

Son solo algunos ejemplos de una larga lista.

En primer lugar, quiero decir que no hay que buscar culpables. No los hay. Los influencers existen porque las marcas los necesitan. Los cambios económicos y culturales recientes han hecho que surja la necesidad de utilizar un intermediario para poner el mensaje de la marca en un contexto relevante para su audiencia. Las personas no quieren conectar con logotipos. Las personas confían en personas. Incluso desconocidos. Más que en las marcas. Y ello no significa fraude en Instagram.

En segundo lugar, quiero decir que según el 81% de los profesionales del marketing que ha realizado una acción con influencers considera que ha sido exitosa (Social Media Today). Así que, no puede ser que estén todos estén equivocados. Y no lo están. ¿Alguien se ha preguntado cuánto le costaría a una marca llegar a la audiencia de Dulceida, por ejemplo, con publicidad en Instagram a través de una publicación patrocinada? Aproximadamente unos 9.000 euros, es decir, 5 veces más de lo que cobra Dulceida.

Por último, se olvida el poder de prescripción que tienen estos influencers que llegan a generar más del doble de ventas que la publicidad tradicional. Y esto a las marcas les gusta mucho. ¿También son responsables estos influencers de la pérdida de efectividad que han sufrido el resto de canales? Pues no, no lo son. De lo único que podemos “acusarles” es de tener el mayor retorno de la inversión publicitaria en la actualidad llegando a alcanzar los 20 dólares por cada dólar invertido.

En definitiva, los influencers están aquí para quedarse. Al menos una temporada larga. Hasta que las plataformas Instagram, Facebook o YouTube decidan cambiar sus algoritmos y capitalizar el dinero que se genera a través de esta disciplina. O hasta que el organismo oportuno se encargue de regular este tipo de publicidad. Aunque igual será ya tarde y nadie hablará de los influencers…

Sin comentarios

Deja tu comentario